La primera latina en encabezar el cartel de Coachella no se quedó callada, aunque tuvo que encontrar la forma de hacerlo sin poner en riesgo su carrera. Karol G usó el escenario principal del festival para dedicar un homenaje a la comunidad inmigrante en Estados Unidos, con mariachis y la colaboración de Becky G ante más de 125 mil asistentes. La cantante reveló que recibió advertencias directas de que pronunciarse sobre el ICE podría derivar en una llamada al día siguiente para retirarle la visa, y que hacerlo la convertiría en blanco de quienes quieren demostrar su poder. Aun así, eligió el escenario más grande de su vida para dejar un mensaje que millones de latinos interpretaron como suyo también.
