Foto; Martin David martindavid wikipedia commons
NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS.— En una ciudad que parece no detenerse nunca, hay un sistema de transporte que tampoco duerme: el Metro de Nueva York.
Con más de un siglo de historia, el subway neoyorquino se convirtió en parte fundamental de la vida cotidiana de la ciudad y en uno de los sistemas de transporte público más reconocibles del mundo.
Una de sus principales características es que opera las 24 horas del día, los 365 días del año. Mientras otros sistemas metropolitanos suspenden el servicio durante la madrugada, en Nueva York los trenes continúan recorriendo Manhattan, Brooklyn, Queens y el Bronx.
El sistema cuenta con más de 470 estaciones, distribuidas en una red de cientos de kilómetros. Sus líneas permiten conectar zonas residenciales, centros financieros, áreas comerciales y algunos de los principales puntos turísticos de la ciudad.
El metro de NY tanbién es espacio de cultura
Pero el Metro de Nueva York no es solamente transporte. Sus estaciones forman parte del paisaje urbano y también son escenario de músicos, artistas callejeros y expresiones culturales que han acompañado durante décadas a los pasajeros.
Los vagones y andenes también muestran los contrastes de Nueva York: ejecutivos, estudiantes, trabajadores, turistas y personas en situación vulnerable comparten diariamente el mismo espacio.
A diferencia del Metro de Tokio, reconocido por su puntualidad y organización, el subway neoyorquino tiene fama de ser más ruidoso, antiguo y caótico. Pero precisamente esa personalidad lo convirtió en uno de los grandes símbolos de la ciudad.
El Metro de Nueva York no sólo mueve pasajeros: mueve una parte de la historia y de la cultura de una de las ciudades más importantes del mundo.
