La cartelera de este viernes tiene dos propuestas que, por razones muy distintas, merecen atención. La primera es “Clika”, una producción que sigue el ascenso viral de un músico en la frontera mexicano-estadounidense y que llega con una expectativa enorme: 12 millones de menciones en redes sociales antes de su estreno, un número que pocas películas mexicanas han conseguido antes. Su apuesta es clara, va directo por la Generación Z, y todo indica que esa generación está respondiendo.
La segunda es para quienes llevan años esperando verla completa y de corrido: Cinépolis y Cinemex programaron el reestreno de “Kill Bill: The Bloody Affair”, una versión extendida que une los dos volúmenes de Quentin Tarantino en una sola experiencia. El movimiento no es casual. El “cine de catálogo” creció un 22% en taquilla nacional durante el último año, y los exhibidores saben que hay un público que quiere ver clásicos en pantalla grande, no solo en streaming desde el sillón.
Con estas dos apuestas sobre la mesa, se estima que este fin de semana la asistencia nacional a los cines supere el millón y medio de boletos vendidos. No está mal para una industria que lleva años peleando su lugar.
