La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, encabezó los trabajos del buró ejecutivo de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU), donde llamó a fortalecer el municipalismo internacional frente a la desigualdad, la crisis climática y los desafíos globales que enfrentan las ciudades.
Durante el encuentro que reunió en la capital del país a 140 representantes locales de 32 países, 36 ciudades y 31 redes de gobiernos locales, la mandataria capitalina destacó que los gobiernos municipales tienen hoy un papel clave en la construcción de soluciones frente a la llamada “policrisis” internacional.
Señaló que la Ciudad de México impulsa una agenda centrada en el derecho a la ciudad, la justicia social y el fortalecimiento de las políticas de cuidados, con programas como las Utopías, comedores comunitarios, lavanderías públicas y espacios para personas adultas mayores, orientados a redistribuir el trabajo no remunerado que históricamente han asumido las mujeres.
Brugada afirmó que las ciudades deben encabezar la lucha contra la pobreza y la desigualdad, al recordar que en la capital más de dos millones de personas reciben apoyos mediante programas sociales de transferencias directas, además de que se impulsa una agenda redistributiva para erradicar la pobreza extrema.
En materia ambiental, indicó que la capital desarrolla acciones para reducir 35 por ciento las emisiones contaminantes hacia 2030, ampliar la infraestructura ciclista y consolidarse como una ciudad referente en electromovilidad, además de fortalecer programas de reciclaje y conservación de áreas verdes.
También subrayó que la administración local impulsa el programa de vivienda social más ambicioso en la historia reciente de la ciudad, con el objetivo de contener el incremento de rentas, combatir la gentrificación y garantizar el acceso a una vivienda digna.
En el ámbito internacional, la jefa de Gobierno reiteró que la Ciudad de México apuesta por fortalecer la cooperación entre gobiernos locales como herramienta para construir paz, reducir desigualdades y consolidar una agenda urbana global con enfoque humanista y feminista.
Finalmente, destacó que encuentros como el buró ejecutivo de CGLU permiten avanzar hacia el congreso mundial del organismo y fortalecer la voz de las ciudades en la construcción de la agenda urbana posterior a 2030, en un contexto internacional marcado por conflictos, tensiones geopolíticas e incertidumbre global.
