El 8 de marzo de 2026, la marcha feminista en la Ciudad de México no fue solo una movilización masiva. Fue también un recorrido artístico. A lo largo del Paseo de la Reforma, colectivos feministas y grupos artísticos transformaron el espacio público en un escenario de denuncia y memoria, con performances, intervenciones musicales y lecturas colectivas que acompañaron el paso de miles de mujeres.
Entre las expresiones más poderosas de la jornada estuvo la reinterpretación de “Un violador en tu camino”, el performance creado por el colectivo chileno LasTesis que, desde que nació en 2019, no ha dejado de replicarse en ciudades de todo el mundo cada 8M. Esta vez no fue la excepción.
Las paredes y el asfalto también hablaron: artistas y manifestantes intervinieron muros y espacios con murales temporales que reunieron consignas, nombres de víctimas de feminicidio y símbolos del movimiento, desde el morado hasta el pañuelo verde asociado a la lucha por los derechos reproductivos.
Al cierre de la jornada, en los alrededores del Zócalo, colectivos culturales organizaron espacios de poesía, música y micrófono abierto donde activistas y artistas compartieron testimonios y reflexiones sobre la lucha por la igualdad.
Con cada edición, estas expresiones artísticas se consolidan como parte inseparable del 8M: no son un adorno de la marcha, sino una de sus voces más contundentes.
