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La publicidad y difusión en redes sociales de la fiesta de XV años de la hija del empresario Juan Carlos Guerrero Rojas desató una ola de comentarios y cuestionamientos, luego de que se revelara que la celebración habría costado alrededor de 45 millones de pesos y contara con artistas de talla internacional.
El festejo fue organizado para su hija Mafer el pasado 7 de marzo en el Centro de Convenciones de Villahermosa, en Villahermosa, Tabasco, y contó con una producción de gran escala con temática inspirada en Nueva York.
La celebración fue conducida por la actriz y presentadora Galilea Montijo, quien recibió a los invitados como si se tratara de un evento de alfombra roja. Entre los artistas invitados destacó la cantante Belinda, quien viajó desde España para interpretar las mañanitas en inglés.
Durante la noche también se presentaron el cantante de corridos tumbados Xavito Ballesteros, el reguetonero colombiano J Balvin, y el grupo mexicano Matute, que cerró el evento.
Además, la influencer Priscila Escoto envió un mensaje de felicitación y reveló que ayudó a elegir un regalo para la festejada: una bolsa de la marca Hermès con un valor superior a 500 mil pesos.
De acuerdo con videos e imágenes difundidas en redes sociales, dentro del recinto se instalaron espacios que simulaban tiendas de marcas reconocidas como 7‑Eleven, Sephora, McDonald’s, Hermès, además de una pizzería, lo que elevó el nivel de producción del evento.
Tras viralizarse la celebración, diversos medios revelaron que Juan Carlos Guerrero Rojas es propietario de Petroservicios Integrales México S.A. de C.V., empresa con sede en Comalcalco, Tabasco, dedicada a ofrecer servicios para la industria petrolera, como perforación, manejo de equipos y operación de bombas de lodo para pozos.
Reportes periodísticos señalan que esta firma obtuvo contratos por aproximadamente 104 millones de dólares con Petróleos Mexicanos en 2023, relacionados con servicios de exploración y perforación petrolera.
La difusión del evento ha generado críticas en redes sociales y cuestionamientos sobre el origen de los recursos utilizados para la fiesta, así como sobre la relación entre contratistas privados y la empresa productiva del Estado.
Hasta el momento, ni el empresario ni autoridades de Pemex han emitido un posicionamiento público respecto a la polémica generada por la celebración.
