Línea 1 del Metro
El Metro no sólo es uno de los principales sistemas de transporte de la capital; también representa una pieza importante en la estrategia de movilidad eléctrica y eficiencia energética de la Ciudad de México.
Los propios indicadores del Sistema de Transporte Colectivo muestran una reducción en el consumo de electricidad por pasajero. Entre enero y marzo, el indicador pasó de 0.6053 kilowatt-hora por pasajero en 2023 a 0.5371 en 2025, una disminución cercana al 11 por ciento.
La eficiencia también puede observarse en el consumo energético por kilómetro recorrido: el indicador pasó de 19.30 kilowatt-hora en 2023 a 16.54 en 2025, de acuerdo con los registros publicados por el organismo.
La dimensión del sistema ayuda a entender la importancia de estos números. Durante 2024, el Metro transportó más de mil 171 millones de pasajeros y registró un consumo aproximado de **622 millones de kilowatt-hora**, mientras que sus trenes recorrieron más de 37 millones de kilómetros.
A esta operación se suman tecnologías destinadas a aprovechar mejor la energía. En determinados sistemas de tracción, el frenado regenerativo permite que los motores funcionen temporalmente como generadores y conviertan parte de la energía del frenado en electricidad que puede reincorporarse al sistema.
En proyectos de modernización de trenes del Metro se ha documentado que la energía recuperada durante el frenado eléctrico puede representar una parte importante de la energía utilizada durante la aceleración, dependiendo de las condiciones de operación.
La apuesta, por tanto, no consiste únicamente en mover más pasajeros, sino en hacerlo utilizando de manera más eficiente la energía que requiere una red que transporta diariamente a millones de personas.
En el contexto de la transición hacia una movilidad con menores emisiones, el Metro se mantiene como una de las infraestructuras eléctricas fundamentales de la capital y como un componente de las políticas de movilidad y acción climática de la Ciudad de México.
