IMG_4405

La gala dejó varios datos que vale la pena rescatar más allá de los ganadores principales.

Conan O’Brien abrió la noche con un monólogo que reconoció la audiencia de 31 países presente en la ceremonia, saludó en español a los espectadores latinos  y se permitió una ironía sobre el estado del mundo: “El año pasado celebramos la gala conmocionados por los incendios en Los Ángeles, y este año está todo muy tranquilo”, dijo, guiñando el ojo para que nadie se lo tomara en serio.

Sinners también rompió el récord del mayor número de personas afrodescendientes nominadas por una sola película, con un total de diez.  Chloé Zhao se convirtió en la segunda mujer y la primera mujer de color en ser nominada dos veces a Mejor Director, mientras que Ruth E. Carter alcanzó su quinta nominación a Mejor Diseño de Vestuario, convirtiéndose en la mujer negra con más candidaturas en cualquier categoría en la historia de los Óscar.

El In Memoriam de esta edición fue especialmente emotivo, rindiendo homenaje a Rob Reiner, Robert Redford y Diane Keaton.  La película Frankenstein, del director mexicano Guillermo del Toro, no ganó Mejor Película pero se llevó tres premios técnicos, incluyendo Mejor Maquillaje y Peinado, y Mejor Diseño de Vestuario.  Una noche que confirmó que el cine más interesante de 2025 no eligió caminos fáciles.​​​​​​​​​​​​​​​​

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *