Patriota ganó. El mundo es suyo. Y los Boys, por primera vez en cinco temporadas, no tienen ninguna carta en la mano.
Con esa imagen arrancó esta semana la quinta y última temporada de The Boys en Prime Video, y si los dos primeros episodios son una señal de lo que viene, el cierre no va a ser fácil de ver, en el buen sentido. El resto de los capítulos llegan uno por semana hasta el 20 de mayo, cuando todo termina de una vez por todas.
El panorama no puede estar más oscuro. Después de la traición de Butcher que destrozó al equipo en el final de la cuarta temporada, cada uno quedó por su lado y en el peor lugar posible: Hughie y Leche Materna encerrados en lo que llaman un “campo de libertad”, Annie intentando armar una resistencia casi sola y Kimiko desaparecida sin rastro. Mientras tanto, Homelander gobierna sin que nadie, absolutamente nadie, parezca tener cómo frenarlo.
Cinco años. Cinco temporadas. Y una pregunta que estuvo ahí desde el primer episodio y que en seis semanas por fin va a tener respuesta: ¿puede alguien realmente ganarle a un superhéroe que no conoce límites, no siente culpa y tiene el mundo en la palma de la mano?
Ya arrancó. No hay forma de no verlo.
