El Festival de Cheltenham no es solo la cita más importante del calendario de carreras de caballos en el Reino Unido. Es también, cada marzo, una de las pasarelas improvisadas más peculiares y elegantes de Europa. La edición 2026 arrancó el 10 de marzo en el hipódromo de Gloucestershire, con un programa de siete carreras y un desfile de asistentes que no tuvo nada que envidiarle a cualquier semana de la moda.
La gran protagonista del primer día fue Zara Tindall, nieta del rey Carlos, quien llegó al recinto con un look de abrigo azul marino de corte sastre, blusa esmeralda y botas altas que combinaban a la perfección con el frío de marzo en los Cotswolds. El conjunto provenía de la firma británica The Fold, y sus botas eran de Fairfax & Favor, marca de la que Zara es embajadora oficial. Elegancia funcional, sin concesiones al mal tiempo.
La diseñadora Jade Holland Cooper también estuvo presente desde el primer día, apostando por tonos tierra con una chaqueta a cuadros y falda maxi con vuelo, mientras que la presentadora de televisión Georgia Toffolo optó por un llamativo traje rojo de dos piezas de Chanel.
El festival se extiende hasta el 13 de marzo y reúne cada año a más de 200,000 personas que van tan por las carreras como por el espectáculo de ver a la aristocracia y la farándula británica dando lo mejor de sí mismas en materia de estilo, lluvia o no.
