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Entre los ruidos del Centro y los pasos que bajan del Metro Juárez, hay un pequeño local que no busca llamar la atención, pero termina robándose todas las miradas: “La Ventana Café”.
No tiene letrero grande ni mobiliario moderno. Es solo una ventanita blanca donde un joven barista, de gorra y audífonos, sirve capuchinos con dibujos perfectos y pan de cardamomo.
En TikTok, varios videos grabados ahí ya superan las 500 mil vistas: gente mostrando cómo el café se sirve directo por la ventana y cómo los transeúntes se detienen a ver la espuma con formas de corazón.
“Yo no sabía que iba a gustar tanto, solo quería servir buen café en el Centro”, dice Rodrigo, el dueño.
Ahora hay fila todos los días entre 8:30 y 11:00 de la mañana, y hasta los oficinistas del rumbo llegan con su termo.
Es uno de esos rincones donde la ciudad parece bajar el volumen, aunque el metro siga corriendo debajo.
