Moda en el Super Bowl: los looks que robaron cámara y sacudieron la industria

El Super Bowl LX no fue solo fútbol americano. Nunca lo es. Desde hace años, el evento más visto del planeta en un solo día se ha convertido también en una pasarela sin alfombra roja oficial, donde cada aparición cuenta y cada look termina siendo noticia. Este año no fue la excepción.

Los que más hablaron

Bad Bunny —cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio— fue uno de los más comentados fuera de la cancha. El artista puertorriqueño apareció con un conjunto blanco con detalles dorados que mezclaba estética urbana con guiños a su herencia caribeña. El resultado: más de 20 millones de impresiones combinadas en Instagram y TikTok en menos de 24 horas.

Zendaya, siempre un referente del estilo contemporáneo, optó por un vestido estructurado con acabados metálicos, alineado con la tendencia futurista que domina las colecciones de 2026 y que parece no querer irse.

En el terreno deportivo, jugadores como Patrick Mahomes y Travis Kelce también se sumaron al desfile: sus looks athleisure de firmas como Nike y Balenciaga —donde la sostenibilidad y el lujo deportivo conviven con naturalidad— dejaron claro que el vestidor ya no es un espacio ajeno a la moda.

El impacto en las búsquedas y las ventas

El efecto fue inmediato. Las prendas y marcas que aparecieron en el evento dispararon sus búsquedas en plataformas de compra online: el conjunto de Bad Bunny, por ejemplo, generó un aumento del 35% en consultas de compra en sitios especializados.

Para los expertos en moda, este fenómeno ya no es una sorpresa sino una tendencia consolidada: los grandes eventos deportivos globales influyen directamente en las colecciones de temporada y en los hábitos de consumo, especialmente entre personas de 18 a 35 años. El estadio, en definitiva, se ha convertido en una extensión de la semana de la moda.

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