Las principales semanas de la moda que se celebraron a principios de año ya dejaron claro qué vamos a estar usando en 2026. En París, Milán y Nueva York, marcas como Prada, Miu Miu, Balenciaga, Bottega Veneta, Diesel y Jacquemus apostaron por siluetas amplias, ropa funcional y ese rollo retro de finales de los noventa y principios de los dos mil.
Lo que más se vio: pantalones holgados, capas ligeras, telas técnicas y una combinación de colores neutros con toques más llamativos. Estas tendencias ya están llegando a Latinoamérica a través de marcas comerciales que adaptan lo de las pasarelas para el día a día.
El resultado es una moda que prioriza la comodidad sin perder estilo, muy alineada con cómo vivimos y consumimos ahora.
