No era el estreno más anunciado del mes, pero terminó siendo el más visto. La cinta protagonizada por Ryan Gosling logró posicionarse como líder en cines esta semana, destacando como uno de los estrenos más sólidos del año. El actor, que desde su nominación al Oscar por Barbie se convirtió en uno de los nombres más seguidos de Hollywood, regresa esta vez con un proyecto de acción donde demuestra que su rango como intérprete sigue ampliándose. La respuesta del público fue casi inmediata: en los primeros días, las salas en la Ciudad de México y Guadalajara reportaron ocupaciones por encima del promedio para un estreno de mitad de semana.
Lo que hace interesante a esta película, más allá del nombre de su protagonista, es que llega en un momento en que el cine de acción está en plena reinvención. Ya no basta con las secuencias de golpes y persecuciones: el público pide algo más, una historia que justifique la adrenalina, y los primeros comentarios sugieren que esta cinta cumple con eso. Gosling, que ha demostrado moverse con igual comodidad en la comedia musical y el drama denso, entrega aquí una actuación que los críticos han descrito como contenida pero magnética, el tipo de trabajo que se nota más cuando no está que cuando está.
Para quienes planean ir al cine este fin de semana, la recomendación es no esperar demasiado. Con el Pa’l Norte en Monterrey, el partido México-Portugal el sábado y la Semana Santa a la vuelta de la esquina, la oferta de entretenimiento de esta semana es feroz y las salas podrían llenarse antes de lo esperado. En todo caso, Gosling volvió, y lo hizo bien.
