Hoy arranca algo que no tiene precedente. Las ciudades de Guadalajara y Monterrey son sede del repechaje intercontinental de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el torneo que definirá los dos últimos cupos para la justa más grande de la historia del fútbol. Seis selecciones compiten por esos dos lugares: República Democrática del Congo, Irak, Bolivia, Jamaica, Surinam y Nueva Caledonia. Es la primera vez que México organiza un evento clasificatorio de esta naturaleza, y la prueba llega en el mejor momento posible: con el país ya en modo mundialista total.
El Estadio Akron en Guadalajara alberga el primer partido del día: Jamaica vs. Nueva Caledonia a las 9:00 p.m., tiempo del centro de México. En Monterrey, el Estadio BBVA recibirá antes a Bolivia vs. Surinam a las 4:00 p.m. Los ganadores de estas semifinales avanzarán a las finales del 31 de marzo, donde ya esperan, sin necesidad de jugar hoy, la República Democrática del Congo e Irak, las dos selecciones mejor posicionadas en el ranking FIFA entre las participantes.
Las historias detrás de cada equipo son tan distintas como apasionantes. Surinam llega como la gran sorpresa de la Concacaf, logrando su clasificación histórica gracias a una diferencia de goles que los colocó por encima de Honduras en un cierre dramático. La República Democrática del Congo consiguió su pase de manera agónica derrotando en penales a Nigeria; su única participación en un Mundial fue en Alemania 1974, cuando aún se llamaban Zaire. Para México, más allá del resultado, este repechaje es también un ensayo general: el mundo mira cómo organizamos, y la respuesta tiene que ser impecable.
