Apple acaba de anunciar el lanzamiento gradual de iOS 19.2, y si algo queda claro es que la compañía de Cupertino está decidida a convertir la privacidad en su principal argumento de venta. En un mundo donde cada día nos enteramos de nuevas filtraciones de datos y escándalos de vigilancia, la actualización llega en el momento perfecto.
¿Qué trae de nuevo? Varias cosas jugosas. Para empezar, están implementando doble autenticación biométrica, que combina Face ID con reconocimiento de voz. Básicamente, no basta con que el teléfono reconozca tu cara; también tiene que reconocer tu voz. Suena un poco excesivo, pero para personas que manejan información sensible o simplemente valoran su privacidad, es un paso importante.
Luego está el Modo “Privacidad Extrema”, que suena a algo sacado de una película de espías pero que en realidad es bastante sensato. Cuando lo activas, tu navegación no deja absolutamente ningún rastro de metadatos. Es como si estuvieras navegando con una capa de invisibilidad digital. Perfecto para cuando estás buscando regalos de cumpleaños y no quieres que los algoritmos empiecen a bombardearte con anuncios que arruinen la sorpresa (o, ya sabes, para cosas más serias).
Y para los creativos y amantes de las fotos, Apple está integrando nuevas herramientas de edición de video impulsadas por inteligencia artificial directamente en la app de Fotos. Nada de tener que pagar suscripciones a apps de terceros; ahora podrás hacer ediciones bastante profesionales desde la misma aplicación que usas para guardar las fotos de tu gato.
Los analistas estiman que más de 900 millones de dispositivos activos podrían recibir esta actualización en las próximas semanas. Es un número absurdo cuando lo piensas: casi mil millones de teléfonos y tablets actualizándose al mismo tiempo. Es el tipo de alcance que ninguna otra compañía tecnológica puede igualar.
Lo más interesante es el timing. Esta actualización llega justo cuando la privacidad digital se ha convertido en uno de los debates más candentes a nivel global. Entre gobiernos exigiendo acceso a datos encriptados, empresas vendiendo información personal como si fueran cromos, y hackers cada vez más sofisticados, la gente está genuinamente preocupada por quién tiene acceso a su información.
Apple está apostando a que los usuarios están dispuestos a pagar el premium que cobran sus dispositivos precisamente por esta promesa de privacidad. Y por cómo se están vendiendo los iPhones, parece que la apuesta les está saliendo bien.
