A más de medio siglo de creado el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, la diputada federal Mayra Espino Suárez propuso que el organismo sea integrado a la Administración Pública Federal como entidad descentralizada, con el objetivo de garantizar mayores recursos presupuestales para su operación, mantenimiento y modernización.
La legisladora del Partido Verde señaló que el Metro enfrenta un deterioro significativo en su infraestructura, instalaciones fijas y material rodante, además de una carencia de insumos necesarios para realizar mantenimiento preventivo, predictivo y correctivo, lo que —dijo— limita la posibilidad de ofrecer un servicio seguro y de calidad a los usuarios.
En el marco de los trabajos de la Comisión de Movilidad, Espino Suárez explicó que desde el inicio de la actual legislatura se han analizado distintas estrategias para atender las problemáticas estructurales del sistema, entre ellas la opción de incorporarlo a la Administración Pública Paraestatal, lo que permitiría contar con un flujo permanente y suficiente de recursos.
De acuerdo con la diputada, el STC cuenta con 391 trenes, de los cuales 93 se encuentran fuera de servicio. Detalló que 187 unidades operan sin haber recibido mantenimiento mayor —procedimiento que debe realizarse cada 750 mil kilómetros— y que 111 ya superaron ese kilometraje, acumulando en conjunto más de dos mil millones de kilómetros recorridos.
Añadió que el sistema requiere al menos 2 mil 550 componentes o refacciones, de las cuales el 80 por ciento no están disponibles. Esta situación, precisó, impacta también en instalaciones eléctricas, electromecánicas y electrónicas con más de cinco décadas de antigüedad, así como en el área de vías, donde existe déficit de aparatos de cambio, durmientes y vehículos auxiliares.
Espino Suárez indicó que líneas como la 3, la A y la 2 presentan rezagos importantes en mantenimiento mayor, incluida la sustitución de cableado en el tramo Pino Suárez–Taxqueña y la modernización del sistema de comunicación TETRA.
En paralelo, la legisladora manifestó su respaldo a las demandas laborales de las y los trabajadores sindicalizados del Metro y anunció que acompañará la movilización convocada para el 4 de febrero, cuyo objetivo es visibilizar rezagos laborales y solicitar recursos que garanticen condiciones adecuadas de operación y seguridad.
Entre las principales exigencias del sindicato se encuentran la basificación de plazas, la retabulación y compactación de escalafones, así como que personal técnico del STC asuma la operación del despacho de carga de Metroenergía, actualmente a cargo de una empresa contratada por la Comisión Federal de Electricidad.
Finalmente, la diputada subrayó que fortalecer el mantenimiento del sistema y asegurar recursos suficientes es indispensable para prevenir incidentes y garantizar una operación segura, en beneficio de los millones de usuarios que diariamente utilizan el Metro en la Ciudad de México y su Zona Metropolitana.
