WhatsApp Image 2026-01-25 at 2.01.52 PM

Amor de estudiante y la primera ilusión

 

A unos pasos del Metro Copilco, el sonido del tráfico se mezcla con guitarras y conversaciones de estudiantes. Entre librerías y puestos de tortas, un letrero discreto anuncia Café y Té Quiero, uno de esos lugares donde el tiempo parece ir más despacio.

 

El aroma a café tostado llena el aire. Las mesas de madera están ocupadas por alumnos que leen, parejas que charlan y amigos que se ríen con los apuntes abiertos.

Rafa, uno de los baristas, dice que lo mejor del lugar no está en el menú, sino en lo que pasa entre sorbo y sorbo: “Aquí todos se conocen, todos se escuchan.”

 

El café se prepara con granos mexicanos y la repostería se hornea cada mañana. Hay frases escritas en las paredes —“pausa sin culpa”, “café con calma”— que resumen bien la esencia del sitio.

 

Cuando cae la tarde, la luz entra por las ventanas y pinta todo con tonos dorados. Afuera sigue la prisa, pero adentro parece otro ritmo.

Salir de ahí es volver al caos, pero con el corazón más ligero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *