La temporada de Fórmula 1 arranca oficialmente y los equipos ya levantaron el telón sobre sus nuevos monoplazas. Hay ajustes técnicos que, aunque a veces suenan a ingeniería aeroespacial, terminan definiéndose en décimas de segundo en pista.
Red Bull Racing vuelve con Max Verstappen y Sergio Pérez. Apostaron por mejoras en los pontones laterales y en la unidad de potencia híbrida. El objetivo, más eficiencia sin perder la agresividad que los ha caracterizado.
Ferrari presenta a Leclerc y Sainz con una suspensión trasera rediseñada y mejor gestión energética. La Scuderia llega con hambre de revancha y con una ingeniería que, según los primeros análisis, luce más equilibrada que el año pasado.
Mercedes regresa con Hamilton y Russell. Tocaron el alerón delantero y el sistema de refrigeración, dos áreas que en 2025 les generaron más de un dolor de cabeza. La expectativa es alta, como siempre que Mercedes promete haber encontrado lo que le faltaba.
La temporada tendrá 24 Grandes Premios, arrancando en marzo en Bahréin. Antes de eso, del 26 al 28 de febrero habrá pruebas de pretemporada que, como saben los aficionados, suelen dar las primeras pistas reales sobre quién llega fuerte y quién llega con trabajo por hacer. Las nuevas regulaciones técnicas hacen pensar que el pelotón del medio podría estar más cerrado que nunca, lo que siempre hace más interesante el espectáculo.
