Con cinco jornadas disputadas, la Champions League entra en su momento más tenso: el tramo donde los empates duelen, las derrotas eliminan y los primeros lugares de grupo valen oro porque determinan con quién te cruzas en octavos.
Hay grupos donde el liderato ya está claro.
En el Grupo A, el Real Madrid llega a 12 puntos con cuatro victorias y una derrota, y una de las defensas más sólidas del torneo: 10 goles a favor, solo 3 en contra. RB Leipzig los sigue con 9 puntos, todavía vivo matemáticamente pero obligado a ganar la última jornada sin margen de error.
En el Grupo B, el Manchester City manda con 13 puntos y diferencia de goles de +8. Una máquina ofensiva. El Bayern Munich viene segundo con 10 puntos, en zona de clasificación directa pero sin poder relajarse ante lo que se viene.
El partido que más mueve agujas esta semana es el Real Madrid vs RB Leipzig. No solo por lo que está en juego en términos de clasificación, sino porque el equipo que termine primero evita enfrentarse a otro líder en octavos, lo cual, en un torneo de este nivel, cambia completamente el horizonte de la competencia.
Lo mismo aplica para el Manchester City vs Bayern Munich: un duelo entre dos potencias que, dependiendo del resultado, podría redefinir los emparejamientos de la siguiente fase de maneras inesperadas.
Y hay algo más en juego que la gloria deportiva: la UEFA reparte millones adicionales por cada ronda superada. Los partidos finales de grupo son, también, decisiones económicas que los clubes y sus patrocinadores siguen muy de cerca.
Con un promedio de 2.9 goles por partido, la Champions sigue fiel a su promesa de espectáculo. Todavía quedan sorpresas por escribirse.
