Hoy, en el sexto día de misión, la humanidad escribió una página que llevaba 56 años sin moverse. La misión Artemis II de la NASA alcanzó su punto más lejano de la Tierra al llegar a 406,773 kilómetros de distancia, superando el récord histórico de 400,171 kilómetros que estableció la misión Apolo 13 en 1970. A bordo van Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, cuatro personas que hoy se convirtieron en los seres humanos que más lejos han viajado desde nuestro planeta. La astronauta Christina Koch describió el momento con entusiasmo desde la nave: “Ahora estamos cayendo hacia la Luna en lugar de alejarnos de la Tierra. Es un hito que la gente puede entender y asimilar.”
El sobrevuelo lunar duró aproximadamente seis horas y llevó a la cápsula Orión a unos 6,500 kilómetros sobre la superficie de la cara oculta de la Luna, una región que nunca es visible desde la Tierra. Durante ese paso, los astronautas observaron formaciones geológicas únicas, incluyendo la Cuenca Orientale, y capturaron miles de fotografías con valor científico. Uno de los momentos más tensos fue planificado de antemano: durante aproximadamente 40 minutos la nave perdió comunicación con la Tierra al pasar por la cara oculta lunar, y cuando la señal se restableció, el equipo de Houston recibió a los astronautas con aplausos.
La trayectoria que siguió la nave es la misma ruta de “retorno libre” que usó el Apolo 13 en 1970 para salvar a sus tripulantes tras una emergencia técnica: la gravedad de la Luna proyecta a la nave de regreso a la Tierra sin necesidad de grandes encendidos de motores, una maniobra elegante que reduce el uso de combustible y maximiza la seguridad. El regreso y amerizaje están previstos frente a la costa de San Diego, California, el próximo viernes 10 de abril. Mientras tanto, cuatro personas siguen ahí arriba, más lejos de casa que nadie, mirando una Luna que durante décadas solo pudimos ver desde abajo.
