La cuarta entrega de Monstruos explora el crimen real de Elizabeth Borden, la loca del hacha
De la mente visionaria de los productores Ryan Murphie e Ian Brennan llega a la saga antológica de crímenes reales, la historia de Lizzie Borden, una de las figuras femeninas que marcó los crímenes en el siglo XIX.
Con tan solo ocho capítulos, la trama nos traslada a uno de los crímenes más infames de la época victoriana.
La trama sigue la vida de Elizabeth Borden, quien un funesto 4 de agosto de 1892 tomó la decisión de terminar con la vida de su padre Andrew Borden y de su madrastra Abby Borden.
Pese a que la principal sospechosa fue Lizzie, en 1893 después de un juicio mediático, el jurado la absolvió de todos los cargos debido a la falta de pruebas en su contra.
La historia de Lizzie marcó un antes y un después en la historia del crimen americano, ya que provenía de una familia acomodada, además de que el jurado no pudo concebir que una mujer fuera capaz de cometer un crimen de tal atrocidad contra su propia familia.
El relato también muestra los estándares de la época, así como la violencia familiar, los estereotipos como mujer y las tradiciones.
Además de narrar la historia de Lizzie, la miniserie explora otros registros como el de la condesa Elizabeth Bathory, una aristócrata húngara que se obsesiono con la belleza y la juventud; lo que la llevó a cometer crímenes inhumanos.
También toca el relato de Aileen Wuornos una mujer estadounidense que al igual que Lizzie cometió crímenes contra la vida.
