03b0e58a-6148-4f1f-834d-76c8ec9ce72a

Usuarios reportan hasta 15 minutos de espera sin avance; el Metro atribuye la situación a la revisión de un tren


Si esta mañana intentaste moverte en la Línea 8 del Metro y sentiste que el tiempo se detuvo, no fue tu imaginación. Cientos de usuarios reportaron este miércoles retrasos de hasta 15 minutos, trenes completamente parados y andenes al límite de su capacidad, especialmente en estaciones del oriente de la ciudad.

Las quejas explotaron en redes sociales desde temprano. “15 minutos en Constitución y no podemos salir”, escribió uno de los tantos usuarios que documentaron el caos en tiempo real. Y no era un caso aislado: pasajeros de varias estaciones señalaron que había varios convoyes detenidos al mismo tiempo, sin que nadie les explicara qué estaba pasando.

Del oriente con paciencia (y sin noticias)

La estación Constitución de 1917 fue uno de los puntos más críticos del día. Ahí se reportó acumulación de trenes sin movimiento y aglomeraciones que, según los propios usuarios, se volvieron peligrosas en los andenes.

El tramo entre UAM-I e Iztapalapa también dio de qué hablar: un pasajero reportó que el trayecto se extendió más de 17 minutos sin que el tren avanzara con normalidad. Para quienes usan la Línea 8 a diario como su principal conexión al resto de la ciudad, ese tiempo extra no es un dato menor, es llegar tarde al trabajo, a la escuela o a donde sea que tengan que ir.

Para empeorar el panorama, algunos usuarios denunciaron que fueron desalojados de los trenes sin recibir información clara de parte del personal operativo.

La versión del Metro

Ante la avalancha de reclamos, el Sistema de Transporte Colectivo (STC) respondió en redes sociales con un mensaje escueto: la marcha lenta se debe a la revisión de un tren en la Línea 8 y, dijeron, “en breve se normalizará la circulación”. También pidieron a los pasajeros seguir las indicaciones del personal y permitir el cierre correcto de puertas.

El problema es que para muchos usuarios esa normalización tardó demasiado, y los reportes desde los andenes siguieron llegando incluso después del comunicado oficial.

Una línea que no puede darse el lujo de fallar

La Línea 8 conecta el oriente de la Ciudad de México con el centro y otras líneas troncales del sistema, por lo que cualquier falla tiene un efecto dominó inmediato en miles de personas. No es la primera vez que esta línea concentra quejas por el estado del servicio, y los usuarios lo saben bien.

Por ahora, el Metro asegura que la situación ya está bajo control. Los pasajeros, como siempre, esperan que esta vez sí sea verdad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *