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A unos pasos del Metro Hidalgo, entre puestos de revistas y el eco del tráfico, hay una esquina donde el humo se mezcla con la nostalgia: Tacos Los Guerreros.
Desde 1984, este puesto metálico alumbra la noche con su plancha encendida. Aquí no hay menús ni salsas gourmet: solo carne bien dorada, cebolla asada y tortillas que suenan al caer sobre el comal.
Los taqueros cuentan que antes servían solo a taxistas y trabajadores nocturnos, pero con el tiempo el lugar se volvió punto de reunión de oficinistas, turistas y hasta músicos que salen de Bellas Artes.
Cada taco lleva el peso de cientos de historias contadas a las tres de la mañana.
📍Esquina de Mina y Reforma, Col. Guerrero.
🌮 No tienen redes, pero todos los locales los conocen.
