Ya se siente en el aire. El Clásico Nacional entre América y Chivas está a la vuelta de la esquina, y como siempre, promete paralizar al país.
Este partido no es solo fútbol, es el evento del año en México. Los números lo dicen todo: más de 8 millones de personas pegadas a la tele, y en redes sociales la cosa se pone aún más intensa, con más de un millón de menciones en menos de 24 horas en ediciones recientes. Es de esos partidos que todo mundo quiere ver, opinar y vivir.
En la cancha, América llega entonado, liderando el torneo con una ofensiva que da miedo. Chivas, por su parte, necesita este partido para sacudirse una temporada irregular y recordarle a todos de qué está hecho el Rebaño. Ambos equipos ya están a full con sus campañas digitales y mensajes institucionales, porque saben que este partido mueve masas y genera millones.
Fuera del campo, las autoridades ya están preparando un operativo de seguridad mayor. Con una posible asistencia de más de 80 mil personas (dependiendo de dónde se confirme que se juegue), están reforzando accesos, transporte público y zonas cercanas al estadio para que todo fluya.
Al final, gane quien gane, el Clásico Nacional vuelve a demostrar que es mucho más que 90 minutos: es identidad, negocio, pasión y conversación nacional. Un partido que todos sienten, aunque no todos lo vean de la misma forma.
