sheinbaum-el-envio-de-crudo-a-cuba-por-motivos-humanitarios_2337c1f6-0edb-4f56-90e5-2e5514129150_medialjnimgndimage=fullsize

CIUDAD DE MÉXICO — Claudia Sheinbaum se encuentra en un verdadero aprieto. Por un lado, quiere seguir apoyando al pueblo cubano que está pasando por momentos difíciles. Por el otro, Donald Trump acaba de advertir que aplicará aranceles a cualquier país que le venda petróleo a Cuba. Y adivinen quién es el principal proveedor de petróleo de la isla: México.

La presidenta fue clara este viernes: va a buscar la manera de ayudar a Cuba sin meter a México en problemas con su vecino del norte. “Vamos a buscar distintas alternativas para ayudar de manera humanitaria al pueblo cubano, pero también defendiendo los intereses de México”, explicó Sheinbaum.
El asunto no es menor. La mandataria está preocupada porque si Cuba se queda sin petróleo, la situación en la isla podría convertirse en una auténtica tragedia humanitaria. Hablamos de hospitales sin luz, problemas con los alimentos y servicios básicos colapsados.

Lo curioso es que el jueves, apenas unas horas antes de que Trump soltara la amenaza de los aranceles, Sheinbaum había hablado por teléfono con él. Conversaron sobre seguridad y comercio, pero Trump no mencionó ni una palabra sobre Cuba. “En ningún momento lo mencionó él y, como no lo mencionó, nosotros tampoco tocamos el tema”, contó la presidenta.

Ahora México le pedirá al gobierno estadounidense que les explique bien a bien de qué se trata este decreto de aranceles. También quieren hablar con el Departamento de Estado para hacerles ver que “hay que impedir una crisis humanitaria para el pueblo cubano”.
El panorama para Cuba es complicado. Antes recibía petróleo de Venezuela, pero desde que Estados Unidos intervino en ese país a principios de enero y capturó a Nicolás Maduro, ese grifo se cerró. México era uno de los últimos salvavidas que le quedaban a la isla.

Esta semana hubo reportes de que Pemex había suspendido las ventas de petróleo a Cuba, pero Sheinbaum no lo ha confirmado ni desmentido. Lo que sí ha dicho es que si México envía petróleo a Cuba, es “por razones humanitarias” y que es “una decisión soberana” de Pemex.
Mientras tanto, Sheinbaum tiene que hacer malabares. Está negociando con Trump temas espinosos como la seguridad —el presidente estadounidense ha dicho que podría mandar tropas a México para combatir al narco— y además están en plena revisión del tratado comercial T-MEC, que es vital para la economía mexicana.

En resumen: la presidenta quiere ser solidaria con Cuba, pero no puede darse el lujo de enemistarse con Estados Unidos. La pregunta es: ¿cómo le va a hacer para quedar bien con ambos? Por lo pronto, dice que está buscando “alternativas”. Habrá que ver qué se le ocurre.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *