Metro Bellas Artes

Metro Bellas Artes

En el Metro de la Ciudad de México millones de personas se transportan todos los días; tal vez por eso dejan de admirar detalles tan especiales como la entrada de la estación Bellas Artes. Esta es una muestra de la hermandad con París y un detalle de un especial movimiento artístico decimonónico.

Desde inicios del siglo pasado, México quería ser como París, no solo por ser el epicentro cultural e histórico, sino porque representaba el progreso, la modernidad y el desarrollo que perseguía nuestro país.

Las muestras de esa época se pueden apreciar en muchos rincones, pues como asegura Serge Gruzinski en La ciudad de México: Una historia (FCE), la capital se descubre en su arquitectura.

Así nos ubicamos en la entrada del Metro Bellas Artes, a un costado de la Alameda Central.

Llegar ahí no es difícil. Es una de las estaciones de la Línea 8 (y Línea 2), pero si vas por otras rutas, puedes llegar por el Eje Central Lázaro Cárdenas; o bien, desde el Zócalo, caminando por la calle Francisco I. Madero que desemboca en Bellas Artes.

Es ahí donde la vista se posa en el albo palacio de la cultura, cuya arquitectura francesa es evidente. Solo hay que dar la vuelta por su lado derecho para hallar el acceso al Metro.

El visitante se encuentra con una entrada diferente a todas las demás: totalmente hecha con hierro fundido de color verde, denotando formas orgánicas inspiradas en la naturaleza: tallos, hojas y flores.

Es el Art Nouveau. Fue creado por el arquitecto francés Héctor Guimard y diseñado originalmente para el Metro de París entre 1900 y 1913.

Esta no es una réplica; es una obra original donada por el Metro de París en 1998.

Quienes han viajado por el mundo podrán decir que hay una obra similar en la estación Van Buren Street del Metro de Chicago, aunque esa sí es una réplica.

Así que la próxima vez que acudas al Metro Bellas Artes, al salir o entrar, no olvides tomarte la foto. Y para que crean que sabes mucho de arte, explica que el Art Nouveau fue un movimiento que floreció entre 1890 y 1914, basado en las líneas curvas e inspirado en la naturaleza.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *