¡Los Seahawks son campeones del Super Bowl!

Santa Clara, California — 8 de febrero de 2026. Qué noche la que vivimos en el Levi’s Stadium. Los Seattle Seahawks simplemente arrasaron con los New England Patriots 29-13 para llevarse su segundo anillo de campeones en la historia de la franquicia. Y vaya que lo hicieron con estilo.

Una defensa de otro mundo

Desde que arrancó el partido, los Seahawks dejaron claro quién mandaba. Su defensa —que ya muchos están llamando “Dark Side”— fue una auténtica pesadilla para los Patriots. Seis capturas al quarterback, tres balones recuperados… fue un festival defensivo que prácticamente decidió el partido antes de que terminara.

Lo más impresionante: mantuvieron a New England sin anotar durante tres cuartos completos. Así como lo oyes. Los Patriots pasaron la mayor parte del juego tratando de encontrar alguna forma de mover el balón, pero la defensa de Seattle simplemente no les dio respiro.

Las estrellas de la noche

Kenneth Walker III fue la sensación del partido. El corredor se echó el equipo al hombro con 135 yardas por tierra y se ganó el MVP del Super Bowl con una actuación que será difícil de olvidar. Cada vez que tocaba el balón, parecía que iba a romper algo grande.

Sam Darnold también hizo su parte. Nada espectacular, pero exactamente lo que su equipo necesitaba: 202 yardas por aire, un touchdown y sobre todo, cero errores costosos. Manejó el juego con inteligencia y dejó que la defensa hiciera lo suyo.

Once años después…

Este título tiene un sabor especial para Seattle. Once años esperaron desde su primer campeonato en 2014, y ahora pueden presumir de dos anillos. Pero hay algo más: esta victoria se siente como una venganza dulce después de aquella dolorosa derrota ante estos mismos Patriots en 2015.

Para New England, es su primera derrota en un Super Bowl desde 2018, y además se les escapó la oportunidad de convertirse en el equipo con más títulos en la historia de la liga. Duele, sin duda.

Más que un partido

La noche fue completa en todos los sentidos. Bad Bunny se robó el show del medio tiempo junto a Lady Gaga y Ricky Martin, dando un espectáculo que rivalizó con la emoción del mismo partido.

Al final, los Seahawks demostraron que cuando combinas una defensa implacable con un ataque que hace lo necesario y una estrategia bien ejecutada, puedes llegar hasta lo más alto. Para los Patriots, toca reagruparse y volver a intentarlo el próximo año.

Pero esta noche, Seattle celebra. Y con razón.​​​​​​​​​​​​​​​​

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