El primer fin de semana de la primavera encontró a la Ciudad de México en plena ebullición cultural. Una de las propuestas más originales fue el concierto Historias entre cuerdas y pincel en el Teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque, con la Orquesta de Cámara de Bellas Artes interpretando piezas como Swamp Thang de Richard Meyer y Lyric Metal de Brian Balmages. También hubo espacio para la fantasía: el espectáculo sinfónico inspirado en el universo de Tolkien llenó de música épica a los amantes de El Señor de los Anillos, con una propuesta que mezcló lo visual y lo sonoro de una forma que raramente se ve en la ciudad.
Chapultepec, como siempre, fue el corazón del movimiento. La FILIAZ 2026, una feria dedicada a los libros y la imaginación dentro del Bosque de Chapultepec, fue uno de los planes más concurridos del fin de semana, pensada especialmente para acercar la lectura a los más jóvenes. Y para quienes prefirieron emociones más rebeldes, La Trevi se presentó el viernes con un recital que recorrió su catálogo completo — desde “Todos me miran” hasta “Con los ojos cerrados” — en una noche que mezcló nostalgia, carácter y mucha actitud.
El arranque de la primavera pareció recordarle a la capital que, más allá del caos del tráfico y la cuenta regresiva al Mundial, sigue siendo una de las ciudades con mayor oferta cultural de toda América Latina. El reto ahora, con el verano mundialista en puerta, es que toda esa energía no se apague sino que siga creciendo.
