Screenshot
@loscancinos
Zacatecas 98, Roma Norte, Cuauhtémoc.
Hay restaurantes que te recomiendan casi sin pensar. Esos que, cuando un amigo te pregunta a dónde ir a cenar, te salen solos. Cancino es exactamente eso.
No es el tipo de lugar que necesita presentación elaborada. Llegas, te sientas en una de sus mesas de madera, y el horno de leña hace todo el trabajo de convencerte. La pizza es napolitana de verdad: masa delgada, bordes inflados con ese quemado perfecto, y combinaciones que van desde la clásica pepperoni hasta la de prosciutto con arúgula, que suena sencilla pero que es difícil no pedir cada vez.
Lo que más me gusta del lugar es que nadie va ahí a presumir. Van amigos a compartir una pizza, parejas que llegan por una copa de vino, gente del barrio que ya lo tiene integrado a su semana. Y justamente eso lo hace especial: Cancino se siente como parte de la Roma, no como un restaurante que llegó a conquistarla.
