Ante el aumento sostenido y sin precedentes en los precios de las rentas habitacionales en la Ciudad de México, la diputada Frida Guillén Ortiz presentó una iniciativa para fortalecer el arrendamiento social como una política pública clave que garantice el derecho a una vivienda digna, adecuada y asequible, especialmente para las y los jóvenes.
Durante la primera Sesión Ordinaria del Congreso capitalino, la legisladora del Grupo Parlamentario del PAN advirtió que la ciudad enfrenta un desafío estructural en materia de vivienda, derivado del profundo desequilibrio entre los ingresos de la población y los costos del mercado inmobiliario, lo que ha limitado el acceso a una vivienda sin que ello represente una carga económica desproporcionada.
Subrayó que este fenómeno impacta con mayor fuerza a las y los jóvenes que se encuentran en las primeras etapas de su independencia económica, quienes, pese a estudiar, trabajar o emprender, enfrentan serias dificultades para acceder a una vivienda sin comprometer su bienestar y su proyecto de vida.
“Hablar hoy del derecho a la vivienda para las personas jóvenes es hablar de uno de los mayores pendientes sociales de nuestra ciudad. No se trata de un tema ideológico ni partidista, sino de una realidad que atraviesa a varias generaciones y afecta con mayor fuerza a quienes están iniciando su vida adulta”, enfatizó Guillén Ortiz.
La iniciativa plantea reformar los artículos 59, 60, 64 y 65 de la Ley de Vivienda de la Ciudad de México, así como el artículo 87 de la Ley de Derechos de las Personas Jóvenes, con el objetivo de fortalecer el marco legal del arrendamiento social para este sector poblacional.
Detalló que la propuesta pone especial énfasis en los jóvenes de entre 18 y 29 años, reconocidos constitucionalmente como grupo de atención prioritaria, y busca delimitar la obligación del Estado para generar condiciones que fomenten la construcción de vivienda destinada al arrendamiento, estableciendo que un porcentaje de las nuevas edificaciones esté dirigido a este rango de edad.
La diputada alertó además que las proyecciones para 2026 anticipan un aumento en la demanda de vivienda en grandes centros urbanos. En el caso de México, la celebración del Mundial de Futbol podría detonar un nuevo incremento en los costos de arrendamiento en las ciudades sede, una tendencia que —dijo— ya se refleja en el mercado inmobiliario.
De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), los arrendamientos de corta y mediana estancia en estas ciudades han registrado incrementos de entre 15 y 20 por ciento, mientras que el interés por rentar vivienda ha crecido hasta en 155 por ciento.
Asimismo, citó el informe Mapping the World’s Prices 2025, de Deutsche Bank, que señala que hasta junio de 2025 la Ciudad de México registró un precio promedio de renta mensual cercano a los mil dólares —aproximadamente 18 mil pesos—, lo que representa un incremento del 74.4 por ciento respecto a 2024.
A nivel internacional, entre 2015 y 2025 los precios de la vivienda han presentado incrementos extremos en países como Hungría, Portugal, España, Uruguay, México y Argentina, mientras que ciudades como Nueva York, Londres, Zúrich, Dublín y Dubái se mantienen entre las más caras del mundo para arrendar vivienda.
En este contexto, Guillén Ortiz sostuvo que, si bien las medidas regulatorias y los programas sociales implementados hasta ahora representan avances importantes, el escenario actual exige políticas públicas integrales que armonicen el desarrollo urbano con el acceso equitativo a la vivienda, por lo que consideró urgente fortalecer el marco legal del arrendamiento social en la capital.
