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@almamia.romamx
Álvaro Obregón 124, Roma norte.
En plena avenida Álvaro Obregón, una de esas calles de la Roma Norte que siempre tienen movimiento y gente caminando, AlmaMía hace algo que suena simple pero que en realidad tiene mucho mérito: reinterpretar la cocina mexicana sin quitarle lo que la hace especial. Desde que abrió, se fue convirtiendo en uno de esos lugares que sientes como parte del barrio, pero con una propuesta gastronómica que claramente tiene voz propia.
El espacio es bonito sin pretensiones, cuidado sin ponerse serio. Hay algo en cómo está pensado que te hace querer quedarte, bajar el ritmo y poner atención a lo que llega a la mesa, que es justo donde ocurre lo bueno. Los platillos van cambiando con la temporada, pero siempre hay algo que los une: ingredientes mexicanos de verdad, sabores directos y una cocina que sabe perfectamente de dónde viene, aunque no le dé miedo mirar hacia adelante.
Y la experiencia no se queda solo en la comida. La barra de mixología entra perfecto en la ecuación con una coctelería moderna que apuesta por destilados mexicanos, algo que tiene todo el sentido viniendo de un restaurante que celebra los productos del país desde donde pueda.
El ambiente logra ese punto de equilibrio que no siempre es fácil de encontrar: relajado pero con clase, lo mismo te funciona para una cena especial que para una comida tranquila de miércoles. En una zona tan movida gastronómicamente como la Roma Norte, AlmaMía tiene muy claro qué quiere ser, y eso, en un mercado con tantas opciones, ya es en sí mismo algo que vale la pena.
