Las buenas noticias en el frente económico no se hicieron esperar este miércoles. El peso mexicano amaneció apreciándose frente al dólar, con un tipo de cambio de 17.28 pesos por unidad, una caída de más de medio punto porcentual respecto al cierre del día anterior. La moneda nacional sigue mostrando una fortaleza que pocos esperaban en el contexto actual de tensiones comerciales globales.
Y es que México tiene razones de peso para mantenerse firme: durante el primer trimestre de 2026, el país aportó el 16.3% de todas las importaciones que recibió Estados Unidos, consolidándose nuevamente como su principal socio comercial por encima de China y Canadá. Una posición que no es casualidad, sino el resultado de años de integración productiva y del impulso que ha dado el nearshoring a la manufactura nacional. En un momento en que el mundo renegocia sus cadenas de suministro, México aparece como el destino lógico para las empresas que buscan producir cerca del mercado estadounidense sin los riesgos geopolíticos de Asia.
