Con la participación de más de 8 millones de personas, la Ciudad de México llevó a cabo el Primer Simulacro Nacional 2026, encabezado por la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, quien destacó la importancia de fortalecer la cultura de la prevención ante sismos.
Durante el informe del ejercicio, autoridades capitalinas y federales integrantes del Comité de Emergencias detallaron los resultados de este simulacro, realizado en el marco del 40 aniversario del Sistema Nacional de Protección Civil.
La secretaria de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Miriam Urzúa, informó que la participación ciudadana fue amplia y subrayó que estos ejercicios son fundamentales para salvar vidas.
Señaló que este fue el segundo simulacro del año en la capital —el primero se realizó a nivel metropolitano— y adelantó que el siguiente se llevará a cabo el próximo 19 de septiembre. Además, la Ciudad de México mantendrá la realización de tres simulacros anuales para fortalecer la preparación ante emergencias.
A las 11:00 horas, el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES) activó la alerta sísmica, la cual fue difundida por el C5 a través de 14 mil 156 altavoces, de los cuales funcionaron correctamente 13 mil 979, lo que representa una efectividad del 98.75 por ciento.
La hipótesis del simulacro consideró un sismo de magnitud 8.2, con epicentro al noroeste de Acapulco, Guerrero, a una profundidad de 18 kilómetros, lo que habría generado una percepción muy fuerte en la capital.
Posteriormente, a las 11:15 horas, se instaló el Comité de Emergencias con la participación de autoridades locales y federales, entre ellas la Secretaría de la Defensa Nacional, Marina, Comisión Federal de Electricidad, Guardia Nacional, así como la Cruz Roja.
La alerta también se difundió a través de radio, televisión y telefonía móvil, tecnología que posiciona a México como uno de los países con sistemas de alertamiento sísmico más avanzados a nivel internacional.
En cuanto a la respuesta de la población, se reportó un tiempo promedio de evacuación de 1 minuto con 48 segundos, sin incidentes mayores durante el ejercicio.
Las autoridades coincidieron en que este tipo de simulacros permiten mejorar la capacidad de reacción de la ciudadanía y de las instituciones, con el objetivo de proteger la vida ante un eventual sismo real.
