Este domingo 15 de marzo, el Dolby Theatre de Hollywood vivió la 98ª entrega de los Premios Óscar, con Conan O’Brien de regreso al podio como presentador por segundo año consecutivo. Y lo que dejó la noche fue una mezcla de confirmaciones, sorpresas y momentos que ya están dando vuelta al mundo.
La gran ganadora de la noche fue Una Batalla Tras Otra, el thriller político de Paul Thomas Anderson que ya había dominado los Globos de Oro, y que llegó al Dolby Theatre para llevarse seis estatuillas, incluyendo Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actor de Reparto para Sean Penn. Para Penn fue su tercer Oscar en la carrera. Curiosidad del momento: Penn estaba ausente de la ceremonia porque viajó a Ucrania , así que el statuette lo recogió alguien más.
La película, inspirada en la novela Vineland de Thomas Pynchon, sigue a Bob Ferguson, un ex revolucionario de los años 70 interpretado por Leonardo DiCaprio, que vive escondido en un Estados Unidos que se desangra entre dos extremos políticos. Un retrato incómodo y necesario que Anderson filmó con la precisión de siempre.
Del otro lado del cuadro estuvo Sinners, de Ryan Coogler. La película llegó a la gala con un récord histórico de 16 nominaciones, superando las 14 que habían compartido Titanic, La La Land y Eva al desnudo. Solo convirtió cuatro en estatuilla, pero dos de ellas valen oro: Mejor Actor para Michael B. Jordan y Mejor Guion Original para Ryan Coogler.
Los premios de actuación completaron una noche de debuts y revanches históricas. Jessie Buckley se llevó el Óscar a Mejor Actriz por Hamnet, confirmando el favoritismo que había acumulado toda la temporada de premios. Amy Madigan ganó Mejor Actriz de Reparto por Weapons, cerrando un intervalo de 40 años entre su primera nominación, en 1985, y este segundo reconocimiento: el mayor lapso entre nominaciones para una actriz en la historia de la Academia.
La ceremonia también estrenó por primera vez en la historia el premio a Mejor Elenco, entregado a Una Batalla Tras Otra, elevando el total de categorías competitivas a 24. En cortometraje de acción real hubo un empate —fenómeno rarísimo en los Óscar— entre The Singers y Two People Exchanging Saliva. Y en animación, KPop Demon Hunters ganó Mejor Película Animada y Mejor Canción Original con “Golden”, en una actuación en vivo que llenó el Dolby Theatre de lightsticks al estilo K-pop.
