IMG_0804

 

Organizaciones de la sociedad civil advierten que el consumo de alcohol en México sigue siendo un problema de salud pública de grandes dimensiones, al registrar alrededor de 40 mil muertes anuales y generar costos sociales por 552 mil millones de pesos, equivalentes al 2.1% del Producto Interno Bruto.

Durante la presentación de los resultados de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025 (ENCODAT 2025), representantes de Salud Justa MX, Red de Acción Sobre Alcohol (RASA), SER AJ y Voz de las Juventudes (VJDS) señalaron que, aunque existen reducciones en algunas categorías respecto a 2016, estas son insuficientes frente a la magnitud del daño.

Nancy López, investigadora del Instituto Nacional de Salud Pública, explicó que si bien las prevalencias de consumo disminuyeron en ciertos sectores, “siguen siendo millones de personas —incluyendo menores de edad— las que actualmente consumen alcohol”, por lo que llamó a fortalecer la prevención y el control.

Los datos revelan que 33% de la población adulta presentó al menos un episodio de consumo excesivo. En adolescentes, la prevalencia alcanza 33.9%, con diferencias mínimas entre hombres (36.6%) y mujeres (31.1%). Además, se registra un aumento significativo en mujeres que han consumido alcohol alguna vez en la vida, al pasar de 67.3% en 2016 a 75.4% en 2025.

Erick Antonio Ochoa, director de Salud Justa MX, subrayó que el impacto no solo se refleja en mortalidad y costos económicos, sino también en la carga de enfermedad, ya que el alcohol está asociado con al menos siete tipos de cáncer, entre ellos mama, hígado, colon, esófago y cavidad oral, de acuerdo con estudios de la American Cancer Society y la Organización Mundial de la Salud.

Por su parte, Alonso Robledo, vocero de RASA, afirmó que la evidencia internacional es clara: para reducir de manera efectiva el consumo se requieren políticas públicas integrales y basadas en evidencia científica, que regulen la disponibilidad, aumenten impuestos, restrinjan la publicidad y fortalezcan los servicios de prevención y atención desde el sistema de salud.

Entre las propuestas urgentes planteadas se encuentran:
• Incrementar impuestos a bebidas alcohólicas para reducir su consumo.
• Limitar horarios y puntos de venta.
• Restringir la publicidad, especialmente la dirigida a niñas, niños y adolescentes.
• Incorporar un nuevo etiquetado con advertencias sanitarias y pictogramas.
• Fortalecer el monitoreo y seguimiento de indicadores públicos.

Las organizaciones insistieron en que estas medidas no buscan prohibir, sino proteger la salud pública, particularmente de jóvenes y mujeres, sectores donde el consumo muestra tendencias preocupantes.

Finalmente, alertaron que solo 13.5% de las personas con dependencia al alcohol han buscado tratamiento en el último año, lo que evidencia un sistema de atención aún insuficiente frente a la magnitud del problema.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *