Entre tantos bares ruidosos, Hugo Wine Bar es un respiro. En la esquina de Orizaba y Álvaro Obregón, su fachada discreta oculta uno de los espacios más tranquilos y cuidados de la Roma.
El concepto es simple: vino natural, buena música y comida ligera. No hay televisiones ni ruido excesivo, solo copas, conversaciones y luz baja. El lugar nació en pandemia, cuando los dueños quisieron abrir un sitio donde la gente pudiera volver a hablar sin gritar.
El menú cambia con frecuencia: quesos, conservas, panes artesanales y algunos guisos de temporada. Los meseros saben recomendar y el ambiente invita a quedarse más tiempo del planeado. Es el tipo de lugar que se disfruta en pareja o con amigos que no tienen prisa.
📍 Orizaba 155, Roma Norte. (Metro Insurgentes, Línea 1.)
