Hay una forma distinta de recorrer la CDMX sin gastar demasiado y sin perderte lo mejor del arte urbano. La ruta Bellas Artes–Hidalgo–Guerrero se ha vuelto un secreto entre quienes aman los paseos improvisados.
Empieza en Bellas Artes, con la majestuosa cúpula y los murales que nunca dejan de impresionar. A unas estaciones, en Hidalgo, se encuentra el Museo Franz Mayer, lleno de exposiciones de diseño, fotografía y arte popular. Finalmente, baja en Guerrero, donde la Casa de la Memoria Indómitaguarda testimonios y fotografías que cuentan la otra cara de la ciudad: la de la resistencia social.
Esta ruta se puede hacer en una tarde, a pie y con un café en mano. Además, cada parada tiene su propio sabor: tacos de canasta en Bellas Artes, pan dulce en Hidalgo y jugos de guayaba en Guerrero. Un recordatorio de que la CDMX también se descubre bajo tierra, estación por estación.
