La última jornada de la Mercedes-Benz Fashion Week México dejó algo más que buenas fotos: dejó una conversación urgente sobre hacia dónde va la moda. La diseñadora Carla Fernández presentó una colección construida completamente con textiles recuperados y teñidos con pigmentos naturales del Valle de México, y el mensaje caló hondo.
Y no es solo una tendencia estética: el mercado de ropa de segunda mano y upcycling de lujo en México creció un 28% anual desde 2024, llegando ya a los 400 millones de dólares. Como broche de oro del evento en el Museo Soumaya, se anunció la creación de un sello de certificación ecológica para diseñadores mexicanos que entrará en vigor en la segunda mitad del año. Porque la moda bonita, hoy más que nunca, también tiene que ser responsable.
