Si has tenido oportunidad de detener tu paso por la Ciudad de México seguro fuiste testigo de uno de los eventos más simbólicos de nuestra metrópoli: el florecimiento de las jacarandas, la icónica flor que es protagonista en la temporada primaveral.
Durante los meses febrero, marzo y abril, exactamente durante la primavera, las jacarandas florecen y llenan las calles de la ciudad con su característico color lila.
Pero, ¿sabes la historia detrás de las icónicas flores?
El árbol es originario de Brasil y de Argentina, a día de hoy florece en varias zonas de la ciudad como la Roma, Reforma, Polanco, el Centro; aunque ya se ha aplicado su siembra en otros estados de la república como Querétaro, Guanajuato, Guadalajara, entre otros.
Hay varias teorías sobre la llegada del árbol a nuestra nación, sin embargo la más conocida es sobre el trabajo del jardinero japonés Tatsugoro Matsumoto, quien siendo cercano al presidente Álvaro Obregón recibió la orden de decorar las calles de la capital.
Matsumoto tenía la idea de plantar cerezos japoneses, sin embargo el árbol no se adaptaba a las condiciones climáticas y sugirió la siembra de jacarandas que eran más resistentes y beneficiosas para el medio ambiente
Así con el paso de los años las jacarandas no solo se adaptaron al paisaje urbano, sino que ya se han convertido un símbolo emocional de la Ciudad de México. Su presencia nos invita a reconectar con el entorno y a valorar los instantes mágicos que nos da la naturaleza.
