La delegación mexicana está presente en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, que se están llevando a cabo en Italia del 6 al 22 de febrero.

Cinco atletas, tres disciplinas

México compite con un equipo de cinco valientes repartidos en tres deportes: esquí alpino, esquí de fondo y patinaje artístico. No es una delegación enorme, pero cada uno de estos atletas lleva la bandera con orgullo.

Un momento histórico en la ceremonia de apertura

Durante la ceremonia inaugural, la bandera mexicana fue portada por Donovan Carrillo, el destacado patinador artístico, y Sarah Schleper, quien está compitiendo en su séptima edición olímpica. Pero aquí viene lo más especial: Sarah está compitiendo junto con su hijo, Lasse Gaxiola, convirtiéndose en la primera madre e hijo en competir juntos en unos Juegos Olímpicos de Invierno en el mismo año. Un momento que te pone la piel chinita.

Los cinco representantes mexicanos

• Donovan Carrillo, en patinaje artístico masculino. Se ganó su lugar después de conseguir la medalla de bronce en el clasificatorio internacional que se hizo en Beijing en 2025.

• Sarah Schleper y Lasse Gaxiola, compitiendo en esquí alpino.

• Allan Corona y Regina Martínez, en esquí de fondo.

Todavía sin medallas, pero con mucho que celebrar

Hasta ahora, la delegación mexicana no ha conseguido medallas en estos Juegos, y la verdad es que nunca las ha tenido en competencias invernales desde su primera participación. Pero eso no le quita mérito al esfuerzo.

La presencia de México sigue siendo importante porque rompe barreras. Competir en deportes de invierno cuando vienes de un país sin nieve ni tradición en estas disciplinas es todo un logro en sí mismo. Estos deportes históricamente han estado dominados por países con climas fríos, infraestructura especializada y años de desarrollo. Así que cada participación mexicana es un paso adelante.

El seguimiento en casa

En México, los medios y las comunidades deportivas están siguiendo de cerca a estos atletas. Se reconoce el esfuerzo de competir contra naciones que llevan décadas (o siglos) entrenando en nieve, y se valora la importancia de seguir ampliando la presencia mexicana en este tipo de competencias globales.

Porque al final, estar ahí ya es una victoria.​​​​​​​​​​​​​​​​

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