
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) suspendió las operaciones de la empresa SAFE, señalada como responsable de un brote de Klebsiella oxytoca que provocó la muerte de ocho menores de edad en hospitales del Estado de México. La mayoría de las víctimas eran bebés prematuros que recibían nutrición parenteral contaminada.
La presidenta Claudia Sheinbaum dio a conocer que SAFE perdió de inmediato su contrato y registro sanitario. Además, destacó que el secretario de Salud, David Kershenobich, está supervisando directamente las investigaciones en colaboración con las autoridades estatales.
“Este brote no solo ocurrió en un hospital, sino en varios. Se están realizando cultivos para determinar la causa exacta, pero hemos actuado de manera contundente para evitar más pérdidas humanas”, expresó Sheinbaum.
Brote altamente peligroso
La bacteria Klebsiella oxytoca ha sido identificada como responsable del brote. Según expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), este microorganismo puede causar desde infecciones urinarias y neumonía, hasta sepsis, una complicación grave que afecta al torrente sanguíneo y puede llevar a la muerte.
El principal problema con esta bacteria es su resistencia a los antibióticos comunes, como penicilinas y cefalosporinas, lo que dificulta su tratamiento. Según la doctora Wong Chew, especialista en microbiología, las bacterias productoras de BLEE’s (enzimas de espectro extendido) representan un desafío crítico para el personal médico, ya que las opciones terapéuticas son limitadas.
Acciones y seguimiento
Cofepris, además de la suspensión de SAFE, mantiene un monitoreo de las unidades médicas afectadas para garantizar que no existan más riesgos sanitarios. Por su parte, el secretario Kershenobich aseguró que se continuará informando sobre los avances en la investigación y las medidas para evitar futuros brotes.
El caso ha generado alarma en el sector salud y entre las familias afectadas. Este brote pone en evidencia la importancia de garantizar la seguridad de los insumos médicos, especialmente en pacientes vulnerables como los recién nacidos.