4 abril, 2025 10:36 AM
Destacan a Alejandra Jáidar en la mañanera

Foto: Presidencia

La subsecretaria de Educación Básica, Angélica Noemí Juárez Pérez, presentó la historia de Alejandra Jáidar Matalobos, pionera en la divulgación científica e investigación en México. Fue coordinadora editorial de los primeros 64 libros de la colección “La ciencia desde México”, con el apoyo del Fondo de Cultura Económica (FCE), colección que en 1997 alcanzó más de 250 títulos sobre Física, Biología, Matemáticas, Medicina, entre otras disciplinas, bajo el nombre “La ciencia para todos”

 

Durante la conferencia de prensa “La mañanera del pueblo”, encabezada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la titular de Educación Básica resaltó que, a lo largo de su trayectoria, Jáidar Matalobos convenció a muchas científicas y científicos de dedicarse a la divulgación y asumió la desafiante tarea de enseñarles cómo hacerlo.

 

“Los guió para que sus escritos tuvieran un lenguaje claro, accesible y ameno, que despertara el interés de los jóvenes en la ciencia, convencida de que este era el camino para contar cada vez con más científicos en el país”, comentó Juárez Pérez.

 

A través de un video, la subsecretaria presentó la vida y obra de Alejandra Jáidar Matalobos, considerada la primera física mexicana de la historia. Nació el 22 de marzo de 1937 en Veracruz y, más tarde, migró con su familia a la Ciudad de México.

 

A los 17 años, y pese a la oposición de su padre, ingresó a la Facultad de Ciencias de la UNAM. En 1961 se graduó con una investigación en física nuclear experimental, pero al recibir su diploma universitario manifestó su inconformidad porque se le otorgaba el título de “físico” en lugar de “física”.

 

Estuvo al frente de laboratorios experimentales en la Facultad de Ciencias, donde poco después se integró como profesora. Más adelante, pasó a ser investigadora del Instituto de Física.

 

Consiguió el financiamiento para la construcción de un edificio destinado a albergar el acelerador de partículas Van de Graaff, un equipo esencial para estudiar las propiedades del átomo y realizar investigaciones interdisciplinarias. Este acelerador, donado a la UNAM por la Universidad de Rice, fue considerado el más grande de América Latina.

 

Además, fundó junto con otros científicos la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Tecnología, que, entre otros proyectos, impulsó la creación del Túnel de la Ciencia en la estación del metro La Raza. Al final de su vida, participó en un proyecto sobre las contribuciones de las mujeres en la ciencia.