4 abril, 2025 9:38 AM
México carece de una Política Nacional sobre Consumo de Alcohol: se vende en todo lugar, hora y se publicita y mercadea sin control. Foto: Antonio De Marcelo.

México carece de una Política Nacional sobre Consumo de Alcohol: se vende en todo lugar, hora y se publicita y mercadea sin control. Foto: Antonio De Marcelo.

En México, alrededor de 41 mil personas, de un total de 126 millones de habitantes, fallecen cada año por causas asociadas al consumo de bebidas alcohólicas, por lo que resulta impostergable la aplicación de políticas públicas eficaces para el control del alcohol, además de medidas que reduzcan efectivamente su consumo en la población más vulnerable, así sostiene la Red de Acción sobre Alcohol (RASA) en el marco del Día Mundial de la Salud (07/04/2025).

La atención y tratamiento de la enfermedades asociadas tiene un impacto familiar y social profundo. El gasto público para el tratamiento asciende a 552 billones de pesos, lo que equivale al 2.1% del PIB. Una cifra muy alta que recae sobre toda la población y preocupante, al considerar que el 100% de las muertes asociadas son evitables.

El consumo de alcohol es causa directa de más de 60 enfermedades, como: cirrosis hepática, pancreatitis, alcoholismo, cáncer y daño neurológico. También es un factor de riesgo importante para otras 200 enfermedades, lesiones y condiciones adversas de salud, como enfermedades cardiovasculares, siniestros viales, violencia, suicidio, tuberculosis, VIH y enfermedades reumáticas, entre muchas otras.

En la última década ha aumentado en México el número de personas que padecen enfermedades no transmisibles, antes llamadas enfermedades crónico-degenerativas, como: diabetes, enfermedades cardiovasculares, enfermedades del riñón, entre otras. Asimismo, se registra que las principales causas de enfermedad en nuestra población son la hipertensión arterial con un caso entre de cada cuatro mexicanos; el sobrepeso y la obesidad con siete de cada diez casos; la diabetes con un caso entre cada diez mexicanos; y el cáncer que registra 150 mil casos nuevos cada año. Asimismo, seis de las diez principales causas de muerte en México están relacionadas con el consumo de alcohol.6 Encabezan la lista las enfermedades del corazón con un 24.2%, seguida por tumores malignos (11.3%), enfermedades del hígado (4.9%), accidentes (ahogamientos, intoxicaciones, lesiones no intecionadas, etc.) (4.8%), enfermedades cerebrovasculares (4.4%) y agresiones (homicidios, 3.8%).

“A diferencia de las enfermedades crónicas, como la diabetes, que requieren un complejo manejo médico, farmacológico, nutricional y psicológico, este grupo de enfermedades puede prevenirse y tratarse efectivamente al eliminar un solo factor de riesgo: el consumo de alcohol. Actuar sobre este hábito no solo nos permite reducir su impacto en la salud pública, sino también intervenir a edades más tempranas, mejorando significativamente la calidad de vida y el futuro de nuestra población”, afirmó Luis Alonso Robledo, vocero de la Red de Acción sobre Alcohol.

Organismos internacionales como la OMS proponen, con base en evidencia científica, una combinación de políticas públicas costo-efectivas para reducir los daños asociados al consumo de alcohol.7 Diversos estudios han demostrado que las medidas para aumentar el precio de las bebidas alcohólicas, como los impuestos8,9, las medidas para controlar la disponibilidad de alcohol, es decir regulaciones sobre la cantidad de establecimientos, días y horarios de venta,10 y la regulación de la publicidad y promoción de alcohol11,12 tienen efectos positivos e inmediatos en el consumo de alcohol, en las hospitalizaciones por problemas relacionados con su ingesta e incluso con las muertes atribuibles a dicho factor de riesgo.13

En este sentido, RASA hace un llamado al gobierno mexicano para establecer una política nacional sobre el consumo de alcohol que incluya medidas regulatorias costo-efectivas, como: el aumento de los impuestos a bebidas alcohólicas, la regulación de puntos de venta y la limitación de horarios de venta de alcohol y la regulación de su publicidad. Estas medidas contribuirán a reducir la carga de enfermedad y muertes asociadas al consumo de alcohol.