31 marzo, 2025 8:28 AM
Personas líderes religiosas, activistas y servidoras públicas participan en un conversatorio como parte de la campaña “Otra Mirada Católica de la Diversidad”.

Personas líderes religiosas, activistas y servidoras públicas participan en un conversatorio como parte de la campaña “Otra Mirada Católica de la Diversidad”.

La campaña Otra Mirada Católica de la Diversidad es un desafío directo a quienes intentan usar la religión como una herramienta para la exclusión, y también una declaración política y un recordatorio de que la diversidad sexual y de género son creación divina.

Lo anterior quedó de manifiesto esta mañana durante el conversatorio que Católicas por el Derecho a Decidir, México (CDD) llevó a cabo con la presencia de personas líderes religiosas, activistas LGBTIQ+ y servidoras públicas.

Con el lema Amar es diversidad, se dio pie a una conversación con el propósito de, en palabras de Lilián Reyes, subdirectora Operativa de Católicas por el Derecho a Decidir, México (CDD), crear un espacio de reflexión desde las voces de personas líderes religiosas, activistas, servidoras públicas, personas de la diversidad sexual y de género, periodistas, en la construcción y difusión de narrativas espirituales que abracen y acompañen con amor la diversidad sexual y de género.

Al inicio del conversatorio, la diputada federal, Patricia Mercado, celebró las alianzas colaborativas que se generan con este tipo de campañas, pues contribuyen a cambios relevantes, “como el que estamos trabajando en el Congreso, tanto en el Senado, como en la Cámara [de Diputadas y Diputados]”. Mencionó la importancia de modificar el artículo primero constitucional, que versa sobre el derecho a la no discriminación “para que no diga preferencia sexual, sino orientación sexual”, pues explicó que “decir preferencia quiere decir que puedes preferir otra cosa”, y es una idea incorrecta que a veces está en la cabeza de las familias.

Durante la conversación, que se llevó a cabo en Casa Ortega, varias de las personas panelistas destacaron la importancia que juega la espiritualidad para las personas LGBTIQ+ que son creyentes.

Daniela García, encargada del Despacho de la Dirección General de Diversidad Sexual y Derechos Humanos en la Secretaría de Bienestar e Igualdad Social de la Ciudad de México, y Jennifer Blanco, Directora Ejecutiva de Infancias Trans, coincidieron en la relevancia de construir entornos religiosos seguros y de inclusión para las personas diversas y sus familias. En su intervención, la Secretaria de Cultura de la Ciudad de México, Ana Francis Mor, recordó que la apuesta del cristianismo es el amor radical, la necesidad de promover otras formas de espiritualidad y la recuperación de los territorios de fe.

Por su parte, los teólogos y pastores Julián Cruzalta y Emilio Espinosa, recordaron que las personas creyentes LGBTIQ+ “no están solas, hay congregaciones e instituciones religiosas que les aman, tal cual son”.

Al finalizar el conversatorio, Católicas por el Derecho a Decidir, México, anunció que cuentan con un grupo de acompañamiento espiritual para personas de la diversidad sexual y de género y sus familias que han vivido violencia en sus religiones o espacios espirituales, el cual pueden conocer con detalle en su sitio web.