El anuncio de que Sergio “Checo” Pérez competirá en la temporada 2026 de la Fórmula 1 con el equipo Cadillac Racing, junto a Valtteri Bottas, ha generado un impacto mediático y económico que trasciende lo deportivo. La noticia marca el inicio de una nueva etapa tanto para el automovilismo mexicano como para la presencia norteamericana en la máxima categoría.
El fichaje de Checo con Cadillac representa un movimiento estratégico. La marca estadounidense busca consolidar un proyecto integral de F1 en el continente, respaldado por General Motors, con miras a competir con las escuderías europeas que históricamente han dominado la pista. Para México, la llegada de Pérez a este proyecto significa mucho más que un contrato deportivo: es la consolidación de la llamada “Checomanía”, un fenómeno que desde 2021 ha movilizado audiencias y generado millonarias derramas económicas.
Gran Premio de México 2024 derrama económica para el país
El Gran Premio de México 2024 dejó ganancias por más de 7 mil millones de pesos, y expertos prevén que esta cifra aumente con la presencia de un equipo norteamericano con piloto mexicano. El atractivo turístico y comercial del evento se potencia al convertirse en un escaparate para el país, proyectando su capacidad de organización y su relevancia en el calendario internacional.
En términos deportivos, Checo Pérez se enfrenta a uno de los mayores retos de su carrera. Tras su paso por Red Bull, donde alcanzó podios históricos y consolidó su imagen como uno de los mejores pilotos de la parrilla, ahora busca ser protagonista de un proyecto que inicia prácticamente desde cero. La apuesta no es sencilla: Cadillac deberá demostrar competitividad técnica en un campeonato dominado por gigantes como Mercedes, Ferrari y Red Bull.
No obstante, la figura de Checo le otorga al proyecto un valor agregado. Su experiencia, constancia y popularidad lo convierten en un embajador natural del automovilismo en México, un país que ha multiplicado su afición a la Fórmula 1 en la última década. Con la confirmación oficial, el mensaje es claro: la temporada 2026 no será una más, sino el inicio de un nuevo capítulo para la F1 en Norteamérica, con México como protagonista.

